por Sandalio Gómez | 21 Feb, 2022 | Noticias
A medida que se pone de manifiesto la forma de actuar de la mayoría de los políticos (los que son de pura raza, tal como se autodefinen) y entiendes su áurea, la sorpresa y la perplejidad van en aumento. Resulta difícil comprender cómo en el mundo de la política se permiten comportamientos y decisiones que en la familia, en la empresa o en cualquier otra organización social, serían del todo inviables.
En la política se ha instalado una forma de actuar, contraria a cualquier norma de convivencia: se engaña de forma descarada como si fuera lo más normal; la mentira está a la orden del día y se repite hasta pretender que se convierta en verdad; se insinúa, se murmura, se calumnia con demasiada frecuencia; la corrupción, la traición a la palabra dada, la toma de decisiones a sabiendas que están mal tomadas, se repiten una y otra vez; se practica el servilismo como norma de conducta; se pierde el criterio propio e, incluso, se anula la personalidad; el ansia de poder y el afán del dinero pasan por encima de cualquier otra consideración; se compran todos los medios que sean necesarios para lavar la imagen; se olvida el bien común y el servicio público, a costa de buscar la propia ambición personal.
¿Sería posible desarrollar este “modelo” de comportamiento en el mundo de la empresa?
Parece imposible. Todas las normas que existen en la empresa, los códigos de conducta, las políticas de actuación, los valores, la formación, etc., van justo en sentido contrario. Los criterios estrictos de selección, los sistemas de evaluación del comportamiento, de preparación profesional, de cumplimiento de objetivos, de control económico, de comportamiento social, de desarrollo de los valores en el marco de su propia cultura, las reglas del juego para la promoción y la retribución, el trabajo en equipo… todo ello pretende crear un ambiente de profesionalidad, de rigor y de comportamiento ético, que potencien la excelencia profesional y unas normas de conducta acordes con la misión de la empresa. En caso contrario dejaría de existir.
Resulta fácil de adivinar cuál sería el destino de un alto directivo de empresa que no se ajustara a esta conducta. Que diga una cosa y haga justo lo contrario, que mienta, que no responda de sus actos, que no controle los gastos, que no dé cuentas a nadie, que se corrompa fácilmente por dinero o poder… Está claro que no duraría mucho tiempo.
Ahora bien, si por una situación excepcional se librara de ser despedido y se volviera a presentar a una reelección en la Junta General, a pedir a los accionistas que vuelvan a elegirle para seguir gestionando su patrimonio, ¿qué pasaría? Esta es la situación que se repite en la política una y otra vez.
Sería más que razonable que alguien explicara por qué no se debe exigir lo mismo a los políticos en el desempeño de unas funciones de la más alta responsabilidad social y política que gestionan el dinero que no es suyo y lo hagan de manera sobria, eficiente y responsable, y lo devuelvan a la sociedad en servicios básicos de formación, salud, convivencia y bienestar social. Es de toda lógica tener mecanismos de control eficaces que permitan valorar el comportamiento de los políticos.
¿Acaso tienen una bula especial aquellos que desempeñan la máxima responsabilidad del Estado y del Gobierno en España, y gestionan miles de millones de euros?
Los criterios de selección, el control de la gestión económica y la exigencia de responsabilidades deben ser los pilares en los que se asienta una verdadera democracia. No es de extrañar el éxito que están consiguiendo algunos políticos que, apoyados en criterios propios de la gestión de empresas, actúan con plena transparencia en defensa de las libertades individuales y devuelven la ilusión al ciudadano. Cuando aparece una figura de esa talla, hay que cuidarla, protegerla y promocionarla por el bien de todos.
por Sandalio Gómez | 7 Ene, 2022 | Noticias
En un mundo globalizado, el benchmarking resulta una medida fundamental que permite conocer las mejores prácticas en el mundo sobre un tema concreto y, en su caso, adaptarlas, teniendo en cuenta las características propias de tu país, de tu sector o de tu empresa. La tendencia en Europa nos muestra ejemplos de cómo afrontar la realidad laboral.
Uno de los temas que enarbolan los partidos políticos de manera recurrente en campaña electoral y que incluso a principios del 2010 el Gobierno de Rodríguez Zapatero llegó a crear una comisión interministerial para proceder a su estudio y a su eventual aplicación en España, es la llamada “mochila austríaca”.
¿Cómo se gestó la mochila austríaca?
A comienzos del siglo XX, con el fin de resolver dos problemas importantes a los que se enfrentaba buena parte de Europa —la dualidad del mercado de trabajo y la viabilidad del sistema de pensiones— el Gobierno austríaco inició un proceso de negociación con la oposición y con las fuerzas sociales para abordar con audacia y determinación estos dos graves problemas. Después de dos años de negociaciones, se alcanzó un acuerdo que logró dar respuesta a los dos problemas mencionados y que se concretó en la creación de una “mochila” propiedad del trabajador.
La dualidad del mercado de trabajo
En aquella época, en Austria, solo los contratos con una duración superior a tres años tenían derecho a cobrar una indemnización en el caso de despido. Esa situación produjo, de forma natural, una fuerte dualidad en el mercado de trabajo. Las empresas rescindían los contratos antes de que se cumplieran los tres años para evitar el coste de la indemnización.
Aunque el tema de la indemnización por despido es un tema tabú para los sindicatos, hay que plantearse las preguntas: ¿Cuál es el verdadero sentido de la indemnización por despido? ¿Qué objetivos pretende?
La indemnización la perciben solo los trabajadores despedidos por causas objetivas o disciplinarias, ya sea de manera procedente o improcedente en las primeras (20/33 días), o de manera improcedente en las segundas (33 días). El trabajador que se va por su propia voluntad no percibe cantidad alguna. De esta realidad se podría deducir:
1.- Que el sentido de la indemnización es el de cubrir las necesidades económicas mientras el trabajador se encuentra en paro. En la actualidad, al parado se le ofrece el subsidio de desempleo y la formación necesaria que le facilite encontrar un nuevo trabajo. En Dinamarca, con su modelo de flexiseguridad se suprime la indemnización para volcarse en la ayuda económica y formativa que permita al trabajador incorporarse de nuevo al mercado de trabajo.
2.- Que la indemnización es un reconocimiento a su aportación a la empresa durante los años trabajados, en cuyo caso, habría que incluir también a todos los trabajadores, aunque se marchen de la empresa por decisión propia.
El sistema de pensiones de reparto
El segundo problema consistía en asegurar la viabilidad del sistema de pensiones, llamado “de reparto”, apoyado en su propia solvencia. El sistema se pone en peligro, en la medida que disminuye el número de trabajadores en activo —debido al descenso de la natalidad y al incremento del paro—, y se incrementa el número de pensionistas —al mantener la edad de jubilación en los 65 años y aumentar la edad media de vida por encima de los 80—. Si no se encuentra alguna solución, la viabilidad futura de las pensiones se hace más difícil de asegurar cada año.
Planteamiento del acuerdo
En la negociación se planteó eliminar el coste de la indemnización por despido a los contratos con más de tres años de antigüedad a cambio de establecer para todos los trabajadores un porcentaje de su retribución anual para constituir una mochila propiedad del trabajador, que le acompañe a lo largo de toda su vida laboral. Esa mochila, que estaría gestionada por unos fondos de inversión creados con unas reglas del juego ad hoc, obtendrían unos intereses que se irían acumulando hasta formar una cantidad al final de su vida laboral y que le serviría de complemento al sistema público de pensiones.
La mochila, en propiedad del trabajador, resolvería en gran medida un problema colateral importante: la situación de viudedad del consorte que no hubieran cotizado en su vida, que afecta de manera especial a las mujeres mayores que se han dedicado por completo a las tareas del hogar.
En resumen, se intercambia la indemnización que reciben los trabajadores despedidos por una mochila que engloba a todos los trabajadores y que les acompañaría en toda su vida laboral, independiente de los cambios de empresa.
¿Quién financia la formación de la mochila? En parte los empresarios, que quedan liberados de la indemnización en los ajustes de plantilla y, en parte, el Estado, con un pequeño porcentaje de las cotizaciones al ver compensada la pensión con el complemento de la mochila.
Con este acuerdo se logró en Austria dar una respuesta a los dos problemas de forma simultánea.
¿Se puede aplicar en España?
En España, el número de trabajadores es muy superior al de Austria, la indemnización está muy enraizada en la cultura social, los sindicatos lo han convertido en “causa beli” y una parte de los empresarios no acaban de verlo claro. Es muy difícil tan solo plantear estos problemas de manera objetiva, pero merecería la pena intentarlo siguiendo el benchmarking que nos ofrece Europa. Por solidaridad con todos los trabajadores y futuros pensionistas, se podría convertir en la llave que resolvería, al mismo tiempo, los dos graves problemas que tiene planteada la sociedad española: la temporalidad de los contratos y el futuro de las pensiones.
por Sandalio Gómez | 24 Dic, 2021 | Noticias
Desde hace diez años, hemos escuchado por tierra, mar y aire, la necesidad de derogar la reforma laboral del año 2012. Estas voces se han recrudecido los últimos años, hasta desembocar incluso en un acuerdo firmado por socialistas, Podemos y Bildu, con el compromiso de derogar íntegramente la reforma del Partido Popular. Pues bien, al final se ha conseguido una de las grandes reformas, sin Bildu y sin ERC, con menor “calado” desde la aprobación del Estatuto de los Trabajadores, que nada tiene que ver con lo que la izquierda pretenda en un principio. El elefante de la derogación ha parido un ratoncito.
Las grandes reformas han tenido dos ejes principales: La mejora de la flexibilidad que permita hacer frente a los retos de un mercado cada vez más global y competitivo, y la disminución de la temporalidad, excesiva a todas luces en comparación con el resto de países europeos.
En el caso que nos ocupa, todo el interés informativo se ha centrado en la reducción de la temporalidad, que no se debe confundir con precariedad (puede haber contratos temporales más que dignos) y no se ha destacado, quizás porque no interesa, que la flexibilidad se ha mantenido íntegra. Vamos por partes:
La temporalidad
En un país con dos sectores tan potentes como la agricultura y los servicios, la temporalidad es consustancial a sus características. Acabar con los contratos temporales, esenciales para el desarrollo de su actividad, no tiene ningún sentido. ¿Qué se ha pretendido en realidad? Dar un paso más en el control y en los tiempos, para evitar abusos injustificados, en la misma línea de otras reformas, aunque hay que estar atentos al impacto que produce eliminar el contrato por obra o servicio. El problema real de fondo, que impide situarnos en la media europea, es el elevado coste de la indemnización de los contratos indefinidos, que seguirá animando a las empresas a regatear la norma para evitar que los temporales se conviertan en fijos, aunque sean de carácter discontinuo.
La flexibilidad de la empresa
El eje principal de todas las reformas anteriores ha sido el aumento de la flexibilidad de la empresa en tres direcciones:
1.- Ampliar las causas objetivas de despido, que tienen una indemnización de 20 días.
2.- Reducir a 33 días los despidos improcedentes.
3.- Otorgar capacidad a la empresa para cambiar las condiciones de trabajo, cuando existan motivos justificados para ello, sin aprobación previa de los sindicatos ni de la inspección de trabajo, sometidos solo al ámbito judicial. En este apartado entrarían la tramitación de los ERTES y los ERES. Este punto crucial, que tanta polvareda levantó, se mantiene exactamente igual. Al ratoncito ya se le contempla casi el cuerpo entero.
Por último, hay dos aspectos ligados a los convenios colectivos: el regreso de la ultraactividad de los convenios, que en la práctica se había conseguido mantener y ahora cuenta de nuevo con el refrendo legal, y la prevalencia de los distintos niveles de convenios.
La prevalencia de los convenios
Un convenio de sector, ya sea a nivel nacional, provincial o
autonómico, tiene como objetivo completar y concretar la legislación laboral referente a las condiciones de trabajo que afectan a todas las empresas enmarcadas en el ámbito del sector de que se trate. Afectan, en especial, a las pequeñas y medianas empresas, que son las más numerosas y constituyen la base de la realidad económica y social del sector.
En las grandes empresas y en las multinacionales, que tienen más recursos económicos, se negocian convenios colectivos estatutarios de empresa –se llaman estatutarios porque cumplen todos los requisitos formales que exige la Ley–, en los que se mejoran ampliamente las condiciones establecidas en el convenio de sector. En estos casos, como es lógico, no se plantea ningún problema porque el de empresa mejora el del sector. Entonces, ¿dónde está el problema?
Los acuerdos internos de empresa
Las pequeñas y medianas empresas no tienen, en general, un convenio estatutario de empresa; se rigen por pactos internos con el comité, y cuando no existe representación legal de los trabajadores, es la dirección la que fija las condiciones de trabajo, incluidos los salarios. En estos casos, no se puede hablar de convenios, sino de pactos internos, y parece razonable, para evitar que se produzcan situaciones de abuso de poder, que se sometan a los acuerdos establecidos en el convenio del sector. Solo en el caso de una situación de pérdidas, debidamente justificada, la empresa podrá descolgarse del convenio del sector, tal como ya prevé la Ley. ¿Se ha modificado la nueva reforma en este punto? No consta que se haya producido cambio
alguno.
En resumen, no era necesario modificar una reforma que ha demostrado su capacidad de generar empleo, y menos para mantener intacta su esencia. Es una reforma de muy poco “calado”, se parece más a un ratoncito que a un elefante. De derogación, nada de nada. Hay que felicitar a los empresarios, que han asegurado la paz social salvando los aspectos principales de la reforma del año 2012. Es verdad que se ha desaprovechado una ocasión de mejora real, pero, al menos, no se ha producido una involución que dudo mucho que Europa hubiera permitido.
por Sandalio Gómez | 31 Ago, 2021 | Noticias
La negociación sobre el fichaje del jugador más importante del fútbol actual mantiene en vilo a una gran parte de los medios de comunicación y de la opinión pública. Dos colosos frente a frente, Real Madrid y PSG, con el jugador en medio de dos poderosas instituciones, no es un invitado de piedra. ¿Lucha de egos? Un NO rotundo, simplemente están dando una lección teórica de cómo hay que afrontar una negociación.
Analicemos a los protagonistas:
1. El jugador objeto de deseo por parte de ambos clubes
Es el alumno más privilegiado que está en primera fila observando los movimientos de uno y de otro. No hace falta que hable demasiado, aunque cuando ha sido necesario lo ha hecho; más bien actúa. Quiere respetar al club que apostó por él cuando tenía 18 años y salir con elegancia y, para ello, advierte de cuáles son sus intenciones. Su primer deseo es salir ya del PSG y fichar por el Real Madrid. Si no es posible el acuerdo, se quedaría jugando a tope en su club esta temporada y a primeros de año firmaría un contrato con el Madrid que tendría fecha de inicio en junio del año 2022.
Quiere jugar en otra Liga más potente, pertenecer a uno de los clubes más importantes del mundo, ser el jugador franquicia del Real Madrid, optar al balón de oro y a ganar Liga y Champions; en cualquier caso, sentirse libre para tomar su decisión sin estar atado un contrato de por vida con su actual club. Desea crecer profesionalmente y conseguir una proyección a nivel mundial. Por esas razones, no aceptaría las ofertas de renovación que a lo largo de la temporada le presente el PSG. Esa es su voluntad a fecha de hoy. Así lo ha manifestado con claridad y espera con relativa tranquilidad el desenlace.
2. El PSG
Los dueños del PSG están acostumbrados a comprar todo lo que desean con dinero y, hasta ahora, les ha funcionado muy bien. Por ese motivo no entienden las razones que llevan a Mbappé a rechazar las ofertas al alza que le han ido ofreciendo, hasta seis, para que renueve su contrato. No se rinden y piensan que tienen nueve meses más para convencerle. El jugar al lado de Messi y Neymar es una baza importante que quieren aprovechar. Para ellos, en el fondo, no se trata de aceptar una cantidad u otra mayor que les pueda ofrecer el Madrid. Si nos fijamos, en ningún momento han concretado cantidad por la que estarían dispuestos a desprenderse del jugador; de esa manera mantienen la libertad de seguir diciendo que la cantidad que le ofrecen no es suficiente.
Se hacen los sordos y se niegan a admitir la salida del jugador. Quieren humillar al Real Madrid y demostrarle que no se trata de dinero, porque a ellos les sobra, sino de amor propio herido al no haber logrado convencer al jugador. No aceptan ser espectadores del idilio Mbappé-Real Madrid con su consentimiento, y la demostración palpable es que son capaces hasta de renunciar nada menos que a 180 millones de euros, y de paso a lograr un mayor equilibrio en sus cuentas. Han supeditado la estrategia de negociación a sus objetivos: Mantener al jugador y evitar una derrota ante el poderoso Real Madrid, que les dejara una imagen de fracasados ante el mundo del fútbol. Saben el riesgo que corren y lo aceptan: perder al jugador la temporada que viene por cero euros. La soberbia es mala consejera.
3. El Real Madrid
Tiene todas las bazas a su favor, siempre que no pierda los nervios. Es lógico, por muchas razones, que quieran tener al jugador ya, pero la posibilidad de cerrar un acuerdo en cuatro meses con un coste mucho menor (alguna prima de fichaje tendrán que pagar al jugador), les otorga un margen y una posición muy ventajosa, siempre que exista el deseo del jugador de mantener su apuesta por el Real Madrid. Han dado un paso adelante al ofrecer una cantidad importante y demostrar al jugador que apuestan de verdad por él, que no van de farol. Solo les queda esperar firmes hasta el final y comprobar de verdad la disposición real del PSG. Su estrategia está siendo muy buena y la única posible a seguir.
El resultado de la negociación es una incógnita en estos momentos, solo hay que comprobar si la soberbia del dinero le impide aceptar con realismo la situación tal como es, obtener una buena cantidad de dinero y no retener en el club a un jugador clave en contra de su voluntad. Por su parte, el Real Madrid debe permanecer impávido, mantener su postura, seguir el contacto estrecho con el jugador y prepararse —en el caso de que la negociación no llegue a buen puerto—, a fondo para darle todo su apoyo en la estrategia de acoso y derribo al que el PSG va a someter al jugador.
Un pronóstico: La soberbia suele ser más poderosa que el sentido común, aunque hasta el último momento nunca hay que bajar los brazos. La experiencia así lo aconseja.
por Sandalio Gómez | 27 Ago, 2021 | Noticias
Un director general de una empresa no debe estar supeditado a las indicaciones de su director económico-financiero —responsable del departamento staff que suele acumular más poder de entre todos los directivos—. En esa denominación, económico-financiero, se esconden diferentes realidades y significados que es muy conveniente esclarecer.
Estas reflexiones van dirigidas a cualquier persona que no provenga del área de Contabilidad y Finanzas y se apoya en el sentido común. Los demás (contables y financieros) absténgase, por favor, porque estas reflexiones son demasiado elementales para un experto.
Vamos a ir paso a paso para descubrir su verdadero significado:
1. El contable
En la base de todo se sitúa lo que llamamos la Contabilidad General o la Contabilidad Financiera. La labor del contable consiste en anotar, ordenar y valorar cada una de las operaciones que se realizan en el desarrollo de la actividad de la empresa que tengan un impacto económico. El resultado final se presenta de forma sintética, referido a una fecha concreta, de acuerdo a unas normas de general aplicación denominadas Principios Contables. Para realizar su labor, utiliza una “jerga técnica” que impide a los demás una fácil comprensión.
El principal objetivo de la contabilidad es obtener un fiel reflejo de la situación patrimonial de la empresa. Describe la situación a fecha fija y la evolución sufrida en un periodo determinado. Sus informes más relevantes son el Balance, el Flujo de Fondos y la Cuenta de Resultados. Cualquier directivo o emprendedor no tiene por qué saber cómo se construye esta información, que es tarea de los contables, sino entender bien su significado y utilizarlo para desarrollar la estrategia de futuro de la empresa.
Es curioso que los profesores que enseñan contabilidad insisten en demostrar lo fáciles que son de entender los términos contables, en vez de dedicarse a explicar cómo utilizar la información que facilitan los contables, con el objetivo de tomar las decisiones adecuadas a la estrategia de negocio. El resultado es muy sencillo: los no contables desconectan de esa jerga porque no logran entenderla y se mantienen al margen (que, en ocasiones, parece ser la situación ideal para los contables), ya que nadie se atreve a poner en tela de juicio sus opiniones.
Recomendación al mirar un Balance:
Hay que centrarse en la información más importante que facilita: conocer la situación patrimonial de la empresa. Para ello, cuando el contable presente el Balance, no hay que despistarse intentando comprender todos los números y hacer en primer lugar un simple cálculo:
Al importe total del Activo (asegurando que refleje un valor real), hay que restarle el importe total de las deudas de todo tipo. El resultado es el Patrimonio Neto real de la empresa. Si no te caes del susto, puedes seguir investigando más cosas interesantes; al menos sabrás de entrada si tienes una empresa viva.
El Flujo de Fondos nos permite comparar los Balances en dos fechas consecutivas y analizar la evolución de sus principales cuentas.
Recomendación al mirar la Cuenta de Resultados:
Es interesante fijarse en los resultados antes de saber cómo estás financiado, es decir, antes de aplicar los intereses de la deuda y las amortizaciones, que es el famoso EBITDA. Después, hay que mirar el resultado final que se obtiene antes de repartir dividendos.
Debes tener en cuenta que la amortización disminuye el valor de los bienes, pero no supone salida de dinero, por lo que es necesario que a los resultados finales que ofrece la Cuenta de Resultados le sumes la amortización para calcular el Cash Flow o dinero que tienes disponible en caja.
2. El económico, también llamado “controller”
Entramos de lleno en la llamada Contabilidad de Costes, que presenta en detalle una información importante; dónde se producen los gastos y los ingresos que figuran en la Contabilidad Financiera. Su principal función consiste en ayudar a los departamentos a elaborar su presupuesto de gastos y, en su caso, los de ingresos.
A partir de ahí, elaborar unas previsiones de gastos e ingresos, unos resultados previsionales y un proceso de gestión que permita controlarlos a lo largo del ejercicio. Es un elemento importante de gestión y control que permite adoptar medidas de corrección en caso de desviaciones, y tomar con rapidez las decisiones más oportunas. Facilita una información básica para calcular los precios de venta de los productos o servicios que ofrece la empresa y asegurar el margen de rentabilidad necesario. Al mismo tiempo, es muy útil para conseguir el autocontrol y compromiso de cada responsable sobre el funcionamiento de su área de actividad.
El problema fundamental está en conseguir una previsión que sea realista y realizar una supervisión y control que sea eficaz y eficiente a lo largo del ejercicio, sin poner a nadie en evidencia antes de tiempo.
Recomendación para el controller:
Debe ser una persona con las ideas muy claras de cuál es su función, con grandes dosis de humildad y persuasión, con capacidad de interpretar los números y estar dispuesto siempre a ayudar antes que acusar. Un excesivo poder del controller suele ser nefasto para crear un buen clima de entendimiento y trabajo dentro del equipo directivo. Se requiere firmeza, mano izquierda y persuasión, a partes iguales.
3. El financiero
En el ámbito financiero se descubre una función complementaria pero distinta a las anteriores, que no suele ser bien interpretada. Hay que evitar algo que sucede con demasiada frecuencia: reducirla casi exclusivamente a la búsqueda imperiosa de dinero para pagar cada mes las nóminas de los empleados y atender a los proveedores y a los bancos. Es verdad que es uno de los aspectos importantes de su función y que debe cuidar con atención, pero no es su única función.
¿A qué debe dedicarse un financiero además de cubrir en el corto plazo las necesidades financieras?
A elaborar propuestas razonadas y razonables de cómo incrementar la rentabilidad de los fondos propios a medio plazo; proponer un nivel de endeudamiento razonable, mientras la rentabilidad sobre el activo se mantenga por encima de los intereses de la deuda; informar del impacto de la rotación en los resultados; proponer una política razonable de amortización y de reparto de dividendos, mirando el largo plazo y de acuerdo con la estrategia de negocio.
Es decir, debe servir de soporte eficaz al empresario, con propuestas que consoliden la rentabilidad y el crecimiento de la empresa a largo plazo, de acuerdo con las previsiones aprobadas por el Consejo de Administración.
Recomendaciones para el financiero:
Además de ser consciente de la función que debe desempeñar, tiene que reunir las dotes de un buen negociador, que deberá aplicar con los bancos y proveedores para hacer frente a sus exigencias.
Además de conocimientos técnicos, debe acreditar la preparación y experiencia suficiente para entender la visión global de la empresa y ayudar de manera activa en la elaboración de una política financiera que consolide la rentabilidad del Patrimonio Neto y sea un buen soporte a la estrategia del negocio.
Nota final: hemos pretendido, en una primera aproximación, explicar con sencillez y con sentido común la función básica que desarrolla el área económica y financiera de la empresa… Es solo una pincelada de todo lo que aprenderás en nuestra Especialización en Contabilidad y Finanzas para no Financieros.